Gemología convencional

Desde la más remota antigüedad el hombre se ha sentido atraído por las joyas y las piedras preciosas, ésta atracción ha evolucionado en paralelo con las imitaciones, copias y falsificaciones de éstas. Esta misma atracción propició el interés por su conocimiento, descubrir los secretos ocultos de las gemas y de las joyas fue el germen que con los siglos derivó en los estudios gemológicos.

La evolución de éstos fue lenta pero imparable, no fue hasta la segunda mitad del siglo XIX con el descubrimiento de las síntesis cuando comenzó a conformarse la gemología como la conocemos actualmente. El interés por conocer e identificar estas nuevas gemas y sus aplicaciones, así como lo que las diferenciaba de las naturales fue el detonante de los métodos modernos de identificación aplicados ya en el siglo XX. Estos métodos de identificación basados en las propiedades físicas y ópticas elementales mediante polariscopios, refractómetros, espectroscopios, microscopios, etc, aún imprescindibles en el laboratorio, han sido y son la base del estudio gemológico desde los años 30 hasta nuestros días.

Es de estos equipos, ahora modernos y mejorados para cubrir las necesidades de estudios actuales, de los que tratamos en este apartado. El IGM cuenta con los equipos convencionales de análisis más modernos y versátiles del mercado.